Clausura de los actos de celebración de los 25 años de la Procuraduría Provincial en Rionegro

Discurso del señor alcalde de Rionegro, Antioquia, Hernán Ospina Sepúlveda en clausura de los actos de celebración de los 25 años de la Procuraduría Provincial en Rionegro y visita del señor Procurador General de la Nación

Señor Procurador General de la Nación, doctor Alejandro Ordoñez Maldonado, en nombre de los señores alcaldes, de los representantes de las instituciones estatales de esta rica región del Oriente de Antioquia, y del pueblo rionegrero, sus instituciones y cada uno de los sectores que dan vida y fortaleza a los fundamentos del Estado Social de Derecho; le presento un respetuoso y afectuoso saludo y la más acogedora de las bienvenidas a estas tierras paisas de campesinos de recias costumbres, de mujeres laboriosas y emprendedoras, de comerciantes creativos e infatigables, de empresarios comprometidos, de juventudes estudiosas, de artesanos persistentes, de obreros progresistas, de instituciones que no claudican en sus propósitos, de gentes humildes e hidalgas, y de proyectos que paso a paso generan condiciones para el desarrollo local y para la calidad de vida de los ciudadanos.

Las gentes de los pueblos del oriente antioqueño y muy particularmente las de Rionegro, a quienes orgullosamente represento, nos sentimos honrados con su augusta visita, sabemos que el motivo de su presencia es el entusiasmo con que el Ministerio Público ha celebrado los 25 años de su presencia activa en la región con su Despacho Provincial, para nuestra fortuna con sede en Rionegro, celebración que hoy se clausura solemnemente.  Este es el reconocimiento que usted señor Procurador hace al trabajo y esmero de los profesionales y servidores de su Ministerio, que con lujo de detalles cumplen la misión que corresponde a tan alta responsabilidad en el Estado y la sociedad colombiana.

Para nosotros es la oportunidad de poder saludar y sentir de cerca la presencia y energías del hombre que sin temores, con admirable responsabilidad y compromiso con el País y con una rectitud a toda prueba, corre las cortinas que dejan en evidencia la realidad de nuestra República y convoca a nuevas apuestas para la restitución de la moralidad en el ejercicio de lo público y la construcción de democracia y ciudadanía con la fuerza de los principios y valores en los que históricamente se ha fundamentado la Nación y la misma sociedad colombiana.

Este oriente antioqueño es una región, que superadas de alguna manera las dificultades del conflicto armado, recupera su optimismo, toma confianza en su futuro y se aferra a nuevas esperanzas; un nuevo horizonte se ha venido clarificando para los hombres y mujeres de este territorio, un nuevo pensamiento toma forma dando lugar a nuevos sueños.  Creo que estamos tomando conciencia de la necesidad del cambio para superar costumbres y prácticas que en la historia reciente de nuestro país, nos han hecho un inmenso daño; daño a las instituciones, a la sociedad, a la familia, a las costumbres y valores de los pueblos.  Creo no equivocarme al afirmar que hoy existe un nuevo compromiso con la responsabilidad en el ejercicio de lo público, un rotundo rechazo a las prácticas mañosas, intenciones serias por impulsar un comportamiento ético en el manejo del patrimonio público, en respuestas eficientes al interés general y en el respeto por los derechos humanos; hoy se ve más posible fortalecer la legitimidad de la democracia local, darle fuerza a la autonomía en competencias y recursos, generar consensos sociales, credibilidad en las metas y resultados, y afianzar la identidad en torno a principios y valores.

Recién ha empezado nuestra responsabilidad en el ejercicio de la democracia local, queremos no equivocarnos.  Hemos invocado a Dios para el ejercicio de una autoridad justa, de la supremacía del interés general, del juicio severo en la inversión de los recursos, de inquebrantable fidelidad a la Constitución y las leyes.

Desde mis convicciones, he propuesto a mi equipo de gobierno y a todos los funcionarios públicos de nuestro municipio, un ejercicio responsable de la función pública, con la mirada puesta en el código de ética en el que aparecen como fundamento la honestidad, la responsabilidad, el bienestar, la gestión y la calidad; con empeño y propósitos en la generación de condiciones para la promoción del desarrollo local con un claro enfoque del desarrollo humano integral. 

Estoy convencido señor Procurador en que la sociedad del bienestar es posible, que aceptables niveles en calidad de vida son alcanzables; pero que para ello es necesario focalizar la inversión pública en la solución de las causas que profundizan la miseria, que multiplican la inequidad y las desigualdades sociales, que producen injusticia, que deterioran las instituciones, que niegan las oportunidades a los ciudadanos.  Restituir la confianza y ganar credibilidad, tienen que ser un propósito, de allí la importancia de recuperar el principio de la transparencia, a todo nivel, en toda actuación humana y como norma de conducta en el sector público.

Creo que el Estado tiene que hacer los esfuerzos necesarios y las inversiones que correspondan, para promover un cambio de actitudes en los colombianos, es la manera de ganarle a los violentos, de propiciar la convivencia, de que volvamos a creer en nosotros, en las instituciones, en la justicia, en la ley, en la palabra.  Cambio que tiene que partir de una nueva mirada, de una nueva preocupación por la familia y desde luego por el lugar que en ella corresponde a la niñez, la juventud y la tercera edad; es una tarea que a todos nos corresponde, en el caso de Rionegro, la contemplo como prioridad inseparable de la educación, que tendrá que ser una educación con calidad, pero pensando en formar primero personas y luego hombres en el conocimiento y las destrezas que nos propone el mundo en una sociedad y una cultura cada día más globalizadas, más competitivas, más tecnificadas, más cambiantes, más innovadoras; familia y escuela como prioridades que no admiten reparo, responsabilidades que no podemos eludir.

Mi respetuoso saludo y felicitación para usted doctora Angela Giraldo Duque y   su equipo de colaboradores  por esos 25 años de trabajo en estrecha relación con la comunidad y con los ciudadanos, de efectiva comunicación con las instituciones de la región, por su empeño en promover las buenas prácticas en el ejercicio de las funciones y fines de las instituciones del Estado, por las buenas prácticas en el desempeño de los cargos públicos, por su preocupación permanente por la prevención de conductas  irregulares en los funcionarios públicos; ustedes han logrado visibilidad como referente comunitario en la vigilancia de lo público; en ustedes vemos un apoyo para el control de todo aquello que puede resultar lesivo a los intereses del patrimonio público, la comunidad, los ciudadanos y las instituciones.

Nos da confianza y seguridad saber que la Procuraduría General de la Nación se fortalece cada día más como organismo de control en nuestra región, que sus 25 años también son un registro de logros, de garantías para las comunidades, de fortaleza institucional y de impulso a programas de formación para afianzar la cultura de la prevención.  También el control nos genera certidumbre en el futuro y nos ayuda a recuperar la credibilidad en la ciudadanía y desde luego a legitimar nuestras actuaciones.

Como alcalde de Rionegro, y estoy seguro que también es voluntad de los alcaldes de la región, manifiesto toda mi voluntad y disposición para ayudar a propiciar los ambientes ideales para que el Ministerio Público cumpla su misión y funciones en las condiciones que corresponden a su alta responsabilidad constitucional.

Señor Procurador, nuestra cultura, llena de símbolos por el valor histórico de este municipio, también ha tenido un amplio reconocimiento en el País en la actividad artesanal por la habilidad de los artesanos del zapato, valor que portamos con orgullo, porque fue él el gran soporte de la economía de Rionegro en los siglos XIX y XX; como una expresión del afecto y admiración de este pueblo, quiero entregarle una muestra del detalle y la curiosidad de un artesano que se ha resistido a renunciar a las herramientas de su pequeño taller,  para dar forma a los más codiciados zapatos hechos a mano, actividad en la que ha sobrevivido y con la que ha formado capital humano y social, características de la pujanza de este Rionegro.

Agradezco esta gentil invitación y  el honor que me han concedido al permitirme saludar y dar la bienvenida al señor Procurador en nombre de la comunidad del Oriente de Antioquia. 
Señor Procurador: que su estadía en estas tierras sea irradiada por el calor humano de los orientales.